BIENVENIDOS

Aquí en la Fundación: "Hagamos Familia" estamos para Servirte a ti y toda tu FAMILIA.





Gracias por Visitarnos en:



http://generacion-xtrema.blogspot.com

http://centrodedesarrollofamiliar.blogspot.com

http://reddelideresjuvenilesperu.blogspot.com

lunes, 15 de agosto de 2011

VEINTE PREGUNTAS QUE MEJORARAN TU MATRIMONIO



En una cita o durante una conversación privada, intenta usar las siguientes preguntas para descubrir más sobre el ser interior de tu cónyuge. Permite que surjan preguntas adicionales que quizá quieran explorar, pero mantengan buen ánimo y una actitud positiva.

APRENDE  A  ESCUCHAR  EN  VEZ  DE  HABLAR.  

Hazte  Estas Preguntas Personales:

1. ¿Cuál es tu mayor esperanza o sueño?
2. ¿Qué disfrutas más de tu vida en este momento?
3. ¿Qué disfrutas menos de tu vida en este momento?
4. ¿Cuál sería el trabajo de tus sueños si pudieras hacer algo que te gusta y que te pagaran por ello?
5. ¿Qué has querido hacer siempre pero todavía no se te ha dado la oportunidad?
6. ¿Qué tres sueños te gustaría cumplir antes de que termine el año próximo?
7. ¿Con quién te sientes más «seguro»? ¿Por qué?
8. Sí pudieras almorzar con cualquier persona del mundo, ¿con quién sería y por qué?
9. ¿Cuándo fue la última vez que te sentiste rebosante de alegría?
10. Si tuvieras que regalar un millón de dólares, ¿a quién se lo darías?

Las  Respuestas  Compártelas con  tu  Cónyuge

Luego  Pregúntale  a  tu  Cónyuge:

11. ¿Qué tres cosas que yo hago, te gustan mucho?
12. ¿Qué tres cosas que yo hago te sacan de quicio?
13. En el pasado, ¿qué he hecho para hacerte sentir amado(a)?
14. ¿Qué te ha hecho sentir ignorado(a)?
15. ¿En qué tres puntos puedo mejorar?
16. De los siguientes ítems, ¿qué te haría sentir más amado(a)?
  • Que te masajee y acaricie durante una hora.
  • Sentarnos y hablar durante una hora sobre tu tema preferido.
  • Contratar a alguien para ayudarte en la casa una tarde.
  • Recibir un regalo especial.
  • Escuchar cuánto te aprecio.
17. ¿Qué te gustaría poder borrar de todo lo que ha sucedido en el pasado?
18. ¿Cuál es la próxima decisión importante que crees que Dios quiere que tomemos como pareja?
19. ¿Cómo te gustaría que fuera tu vida dentro de cinco años?
20. ¿Qué palabras te gustaría escuchar de mi boca más a menudo?

Ofrece aliento y un oído que escuche con el corazón. No permitas que esto se transforme en una discusión ni en un momento para criticar. Que sea un momento para que tu cónyuge se exprese de forma libre.

ESTAS  20  PREGUNTAS  DEBEN  SER  FORMULADAS  Y  REPONDIDAS  DENTRO  DE  UN  CLIMA  DE  CONFIANZA  Y  TRANQUILIDAD,  SIN  PRESIONES  U  OBLIGACIONES  PARA  OBTENER  "RESPUESTAS  SINCERAS" LAS  CUALES  LOS  AYUDARAN  A  ENTENDERSE  Y  HACER  AJUSTES  Y  CAMBIOS  EN  FORMA  DEL  TRATO  HACIA  TU  CÓNYUGE.

Por  favor  enviame  tus  comentarios,  haber  como  te va.

Ps.  Carlos  Arrieta  Vega

Centrodedesarrollofamiliar@gmail.com

sábado, 30 de julio de 2011

COMO TENER UNA COMUNICACIÓN EFECTIVA


















Enfrenta
Cuando se produzca alguna situación que te duela, te preocupe o te moleste enfrentala de forma inmediata. 
Dilatar  las  cosas solo empeoran el problema.
Los reproches, los enojos cuando no se manifiestan con palabras, generan un ambiente de tensión y mal humor que dificulta la comunicación en el hogar.Si el malestar es por algo que dijo o hizo tu pareja, busca un momento de soledad, fuera de casa para hablar del asunto.


Exprésate correctamente
Intenta expresar tus emociones de forma clara.
Prefiere hablar en positivo, en vez de decir: “estoy harta que pases más tiempo con tus amigos que con tu familia”, prueba decir: “Te extraño, me gustaría que pasaras más tiempo con nosotros. Qué te gustaría que hagamos para pasar más tiempo juntos?”.
Los reproches generan defensas inmediatas, el otro nos ve pero no nos escucha. Plantear las emociones de forma clara y en positivo es una buena técnica para entablar una conversación constructiva.

Comprende
Cuando te enojes con alguien trata de analizar la situación desde el punto de vista del otro. De esta manera estás desarrollando la “empatía” que es una de las competencias necesarias de la Inteligencia Emocional. Por ejemplo: te enojaste con tu amiga porque no se rió de las anécdotas con tu suegra tanto como hubieras querido pero, indagando un poco, te enteras que en su trabajo están despidiendo gente;  te pones en su lugar, te das cuenta que está preocupada y temerosa por esa situación… de repente el enojo que tenías se convierte en contención y en palabras de aliento. La posible disputa, desaparece.
Observa
El lenguaje corporal dice mucho más que las palabras. Observá la congruencia o incongruencia de las palabras y los gestos en los demás y en ti mismo.
Puedes enseñarle a tus hijos a observar el lenguaje gestual de la gente cuando salen a pasear, observando los gestos de otros y tratando de averiguar qué podrían estar diciendo.

Escucha
No basta con poner la oreja. Muchas discusiones suceden porque ninguna de las dos partes está prestando atención a lo que la otra dice.
Escuchar es repetir en tu cabeza lo que el otro está diciendo. Si estás pensando en lo que le vas a contestar, o en lo que pasó la última vez que hablaron de “ese” asunto, entonces no estás escuchando.

sábado, 28 de mayo de 2011

MANTÉN LA SALUD EMOCIONAL DE TU FAMILIA




La Receta para mantener la salud emocional de la familia



LOS INGREDIENTES CLAVES SON: Escuchar, resolver conflictos y jugar



La estructura familiar no siempre afecta la salud emocional de los niños tanto como se podría esperar. La adaptación social y la salud emocional de un niño están directamente relacionadas al grado de comunicación y la confianza que reina en el seno de su familia y tienen menos que ver con las condiciones en que es criado, si por padres casados, divorciados, personas del mismo sexo, o si es hijo adoptivo o único.

Las investigaciones indican que los niños que crecen en familias que los escuchan con atención y que resuelven conflictos, son menos propensos a sufrir ansiedad o depresión.

Entonces, ¿cómo puede usted crear este entorno para su hijo?

ESCUCHAR CON ATENCIÓN

La mayoría de los padres escuchan a los chicos con la intención de responder, incluso formulan sus respuestas antes de que sus hijos hayan terminado de hablar. Escuchar con atención implica tratar de entender los sentimientos y emociones del niño además del problema o situación que está viviendo. Los padres que escuchan atentamente, identifican los sentimientos de sus hijos y ofrecen ayuda si los niños la quieren. Esta manera activa de escuchar comunica al niño que sus sentimientos son importantes.

"Los niños quieren sentirse comprendidos," dice la Dra. Jane Gray, psicóloga infantil y directora del programa de formación en psicología del Texas Child Study Center. "Trate de escuchar sin dar consejos inmediatamente. Preste atención a las emociones, cuando su hijo describe una situación o problema."

La Dra. Gray recomienda empezar la conversación con su hijo, expresando que usted se ha dado cuenta de sus sentimientos. A continuación, algunas frases para iniciar una conversación: "Pareces molesto, ¿qué está pasando?" o "En tu cara noto que estás molesto y quiero ayudarte. Dime lo que sucedió." La Dra. Gray señala que mientras las acciones o los comportamientos de los niños no siempre son aceptables, sus sentimientos lo son siempre.

RESOLUCIÓN LOS CONFLICTOS

La resolución de conflictos es otra habilidad importante en el desarrollo del niño. Desde discutir por un juguete, hasta los desacuerdos sobre qué hacer el próximo fin de semana, el conflicto es una parte normal y necesaria de la vida .

Los padres desempeñan un papel importante en la resolución de los conflictos de sus familias. Algunos tienen reuniones familiares para discutir un tema o se sientan a hablar con el niño sobre un comportamiento errado o una mala elección. En lugar de evitar los conflictos, resolver las cosas de una manera tranquila, crea confianza en los niños y les ayuda a sentirse más seguros. Incluso los desacuerdos entre los padres son sanos, si siguen siendo positivos y siempre buscan una solución, en vez de pelear y gritar.

También es importante recordar que los niños pueden solucionar muchos problemas por sí mismos, los adolescentes especialmente ya que son más independientes. Si bien es importante que los chicos acepten ayuda voluntariamente, los padres también deben facultar a sus hijos para abordar algunos asuntos por sí mismos.

Los niños equilibrados sabrán cómo mostrar emociones y hacer frente a sus sentimientos. Reconocerán los problemas que pueden resolver solos y se sentirán seguros pidiendo ayuda a los padres, cuando sea necesario.

JUGAR JUNTOS

Divertirse juntos es una excelente forma de generar confianza y mostrarse más accesibles para sus hijos. Planee momentos en familia, cuando los electrónicos están en silencio y las interrupciones son improbables. Cuando las familias hacen cosas juntos y se divierten haciéndolas, se relajan las tensiones y realmente disfrutan uno del otro. Pasar tiempo juntos fuera del hogar también sirve para modelar buenas modales sociales para los niños.

Algunas sugerencias para actividades en familia:

■Cenar juntos. Sentarse alrededor de una mesa, sin televisión ni otras distracciones.
■Hacer actividades juntos. Salir a caminar, jugar en el parque o explorar un nuevo museo.
■Jugar juntos. Proponer desafíos a juegos de mesa o competencias deportivas.
■Socializar con otras familias. Invitar a otra familia a cenar o bien asistir a un evento junto con otras familias que tengan hijos de la misma edad.
Cómo mantenerse alerta sobre la salud emocional de sus hijos

Sea consciente de dónde sus hijos pasan su tiempo, sepa lo que les interesa y a qué desafíos se enfrentan. A medida que crezcan, recuerde adaptar su vigilancia y así mostrar a sus hijos que han ganado su confianza.

Escuchando y mostrando interés en los logros y las luchas de los hijos, los padres demuestran que verdaderamente quieren entender a sus hijos.

NOTA: El Texas Child Study Center es una colaboración entre The University of Texas Educational Psychology Department y el Dell Children's Medical Center que ofrece tratamiento emocional y cognitivo para los jóvenes y las familias de la parte central de Texas.



.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

EDUCAR PARA CAMBIAR





"SOLO AQUELLOS QUE SE DECIDEN DEJAR DE HACER LO MISMO DE SIEMPRE, LOGRARÁN RESULTADOS DIFERENTES"

DIOS NO ME RESPONDE



¿Por qué Dios a veces
no responde nuestras oraciones?

Dios a veces “parece” que no respondiera nuestras oraciones, pues -como Padre infinitamente Sabio y Bueno que es- nos da lo que realmente necesitamos y no lo que creemos necesitar. No nos da lo que le pedimos, sino lo que nos conviene. Y no nos da lo que le pedimos, porque nuestra petición la mayoría de las veces no coincide con su Voluntad.

Cabría preguntarnos: ¿Y por qué Dios no nos otorga sino lo que es su Voluntad? Sencillamente porque su Voluntad siempre coincide con el mayor bien para cada uno de nosotros sus hijos. Y nuestro mayor bien es nuestra salvación eterna. Todo en la Sabiduría Divina va dirigido hacia nuestra meta eterna, no hacia metas terrenas. Y, lamentablemente, la mayoría de nuestras oraciones van dirigidas hacia metas terrenas.

Adicionalmente, nuestros deseos deben ir engranados con los deseos de Dios. O ... ¿nos olvidamos de lo que rezamos en el Padre Nuestro?: “Hágase tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo”. Y -recordemos- fue Jesucristo mismo Quien nos enseñó a orar así.

No nos equivoquemos: Dios siempre responde nuestra oración, pero no siempre en la forma como nosotros deseamos. No creamos, sin embargo, que porque no se cumplan nuestros deseos no estamos siendo oídos: nuestra oración siempre es escuchada por Dios.

Es bueno, entonces, acostumbrarnos a pedir a Dios, recordándonos que sólo nos dará lo que es su Voluntad. “No se haga mi voluntad, sino la tuya, Padre” (Lc. 22, 42), oraba Jesús antes de su Pasión. Nosotros también debemos orar así, sometidos siempre a la Voluntad Divina, agregando esa coletilla al final de nuestras peticiones.

Nuestras oraciones, en vez de parecerse a una lista de encargos o a un pliego de peticiones, o a un inventario de compras, o a un registro de órdenes para Dios, debieran más bien ser solicitudes gentiles al Señor, siempre sometidas a su Voluntad:

.“Si es tu Voluntad que se realice esto (....) Señor, te estaría ¡tan agradecido”.

.“Tú sabes, Señor, que estoy sufriendo por esto (...) Me pongo en tus manos, Señor”

.“Tú sabes, Señor, lo mucho que sufre (tal persona) y con amor te la encomiendo”.

.“Lo que Tú creas, Señor, con relación a (tal cosa) sé que es lo mejor”.

.“Señor: Tú puedes sanarme si Tú quieres. Hágase tu Voluntad”.

.“Señor: si permites la curación de (tal persona) me darías ¡tanta alegría!”

Orando así no nos sucederá lo que nos dice el Apóstol Santiago en su Carta: “Piden y no reciben porque piden mal” (St. 4, 2).

Sólo Dios sabe lo que nos conviene a cada uno. Y eso ni lo conoceremos ni comprenderemos a plenitud aquí en la tierra, sino allá en el Cielo, cuando estemos viviendo en Dios.

CUATRO GOLPES AL DESÁNIMO I




GOLPES AL DESÁNIMO 1



Pasaje clave: Éxodo 18:9-21.



La palabra desánimo significa “no tener ganas”, “estar aburrido”, “cansado”, “sin voluntad”.

Una persona desanimada siempre abandona el proyecto que Dios puso en su corazón. No hay nada más destructivo que el desánimo, en todas las áreas: familiar, laboral, económica, etc.

Le aplicaremos cuatro golpes mortales al desánimo, y debemos saber que:

Dios siempre expande, el enemigo siempre achica.

Dios vendrá a tu vida para expandirte nunca para empequeñecerte, porque Él es expansión, amplitud, multiplicación.

Nunca nos pedirá que dejemos de hacer algo sino que nos dará más de lo que estamos haciendo porque nuestra genética, nuestro ADN espiritual es multiplicación. Cada vez que un hombre era presionado, escasez, perseguido, en la Biblia , luego le venía la multiplicación y cuando el Espíritu Santo le traía unción era porque esa persona sería multiplicada. Por eso cuando logramos algo siempre queremos algo más, porque nuestro destino es ser multiplicados.

Por ejemplo, en una oportunidad, una mujer tomó un frasco de perfume de diez o doce mil pesos y lo rompió derramándolo a los pies de Jesús y Judas, que robaba, dijo: “Por qué se desperdicio este dinero que se podría haber dado a los pobres”. Jesús reprendió a Judas y le dijo: “A los pobres siempre los tendréis entre vosotros”, queriendo decir que siempre estarán “entre” ustedes que nunca serán pobres, para que le den una palabra de fe y los saquen de la pobreza para llevarlo a la abundancia.

David dijo: “No he visto justo desamparado ni su simiente que mendigue pan.”

Si Dios pone a alguien en necesidad cerca nuestro es para que le enseñemos nuestro ADN de multiplicación que él también puede tener aceptando a Jesucristo y así poder avanzar, crecer y lograr todos los sueños de su corazón.

Jesús no fue pobre, al morir se hizo pobre. Jesús murió desnudo para que nosotros estemos abrigados, cargó con la maldición para que estemos en bendición, se hizo pobre para que vivamos en abundancia.

Cuando Adán desobedeció a Dios, trajo maldición, y todos los que nacimos de Adán estamos bajo esa misma maldición. Pero Pablo dijo que Jesús es el segundo Adán, que murió, resucitó y, los que estamos bajo Él, heredamos bendición.

Por eso, si alguien te maldice decí: “Ya no estoy bajo Adán para que la maldición me alcance, ahora estoy bajo la bendición del segundo Adán, Jesucristo, y la multiplicación me va a alcanzar.

Así como la maldición se hereda, la multiplicación también.

¡Dios quiere expandirme!

Por ejemplo, no tengo trabajo, luego consigo uno, tengo un sueldo y pronto llego a ser jefe, compro la fábrica y después recibo otra fábrica y otra más, o sea voy de bendición en bendición.

Cuando Dios nos lleva en expansión observaremos dos cosas:
Nuestro cuerpo nos limita. El espíritu puede soñar, ir de un lado para otro pero el cuerpo no lo acompañará porque tiene un límite, se cansa y no resiste tanta bendición.

La mente tampoco resiste. Por ejemplo si en mi trabajo soy el encargado de la limpieza y hago bien mi tarea, la recompensa será que me aumenten el trabajo; y si también lo hago con excelencia me agregarán más tarea, porque a una persona eficaz se le pedirá más.

Pero habrá un momento en que llegará al tope y, lo que antes hacía excelentemente, comenzará a ser deficiente. Ésta es la ley de Peters que dice: “Todo persona es capaz hasta su nivel de ineficiencia”.

Así pasa con las bendiciones de Dios, recibimos abundantemente hasta que la mente llega a un punto de ineficiencia, el espíritu tiene la capacidad de soñar y alcanzar el mundo, pero el cuerpo y la mente no, entonces ahí aparece el desánimo.

(CONTINÚA…)

jueves, 26 de agosto de 2010

LA SANIDAD SIEMPRE VIENE









¡La voluntad de Dios es sanarle! Así lo dice su Palabra. Si no lo cree, entonces usted no puede orar creyendo que recibirá en fe.


Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
– Marcos 16:17-18

Antes me enojaba con las personas sobre las cuales imponía las manos y no se sanaban. Un día estaba hablando con Dios acerca de esto. Él habló a mi espíritu y dijo: "La sanidad siempre viene". Recuerdo que dije: "¿Cómo que la sanidad siempre viene? No todas las personas son sanadas".

"Yo no dije que todos la reciben", respondió. Luego me habló con firmeza, diciendo: "Yo cumplo mi parte, y he dicho que se recuperarán".

Esas palabras me golpearon como una tonelada de ladrillos. Dios dijo que ellos se recuperarán. Él nunca miente. Si Él dijo que se recuperarán, entonces eso significa que la sanidad siempre viene. No es Dios quien la retiene, sino los que no la reciben.
Desde entonces, no he tenido ningún problema al imponer las manos sobre las personas y creer que van a ser sanadas. Ya sea que ellas se vayan sanas o no, yo solo permanezco en la fe por ellas. De hecho, sé que si esa persona, que se va enferma, llega a poner en línea su fe con Dios y conmigo (no importa que sea dentro de cinco años) se sanará.
Si ha impuesto las manos sobre alguien que no recibió la sanidad, no retire su fe para que no se corte el poder de Dios. Permanezca firme. Siga creyendo que "la sanidad siempre viene", y quizá más adelante esa persona enferma decida estar firme y ponerse de acuerdo con usted.

LA TRADICIÓN: UNA ASENINA DE LA SANIDAD

Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición.
– Mateo 15:6b


Cáncer, enfermedades del corazón, esclerosis múltiple: cuando pensamos en enfermedades mortales, esos son los nombres que vienen a la mente. Pero la verdad es que en la Iglesia de hoy hay una asesina suelta más mortífera que esas enfermedades. Ha destruido más vidas de lo que cualquiera de nosotros se pueda imaginar. Se llama "tradición". Las tradiciones le roban a los creyentes la sanidad. Roban el poder de las promesas de Dios. A continuación hay tres de las cuales debe tener cuidado:

1. La tradición que dice que no es siempre la voluntad de Dios sanarle.

¡La voluntad de Dios es sanarle! Así lo dice su Palabra. Si no lo cree, entonces usted no puede orar creyendo que recibirá en fe. Usted es como el agricultor que se sienta en su pórtico y dice: "Creo en las cosechas, pero no voy a sembrar ninguna semilla este año. Simplemente creeré, y si es la voluntad de Dios, mi cosecha vendrá". Ese agricultor nunca verá la cosecha. La fe es la semilla de la sanidad, si usted no la siembra, no crecerá. Una oración que incluye las palabras: "Si es tu voluntad", no producirá una cosecha de sanidad. Debe saber sin lugar a dudas que la sanidad es siempre la voluntad de Dios para usted.

Otra tradición que oímos es que la sanidad ya pasó y que ya no hay milagros. Pero la Palabra de Dios prueba que eso no es cierto. En Éxodo 15:26, Dios dice: "... yo soy Jehová tu sanador". Dios también nos dice que Él no cambia (Malaquías 3:6). El nunca ha cambiado desde que empezó el tiempo. Para que la sanidad deje de ser, Dios tendría que dejar de existir, y Él no está por hacer eso.

La tercera tradición peligrosa es: "Dios se glorifica cuando los cristianos están enfermos". Esa tradición viola o infringe totalmente la Palabra de Dios. La Biblia dice que la gente le dio la gloria a Dios cuando vieron a los paralíticos caminar y a los ciegos ver. Dios recibe la gloria cuando usted es sanado, ¡no de su padecimiento!

El mundo está buscando una manera de escapar de las enfermedades y las dolencias, no una manera de entrar en ellas. Acabemos con esas tradiciones y libremos a un mundo herido de la asesina más peligrosa.

De la tradición a la verdad

Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias; el que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila.
– Salmo 103:2-5

¿En realidad hay un propósito divino tras las cosas malas que le suceden a usted? ¿Es posible que sus enfermedades y calamidades sean parte del plan de Dios para su vida?

Antes de que pueda empezar a recibir la sanidad y el poder liberador de Dios, usted tiene que saber la respuesta a esas preguntas y aclarar ese asunto de una vez por todas. Si tiene alguna sospecha de que Dios es la fuente de sus desventuras, entonces no podrá creer que Él pueda liberarlo de sus dificultades; además, estará paralizando su fe porque creerá que si evita esas cosas estará oponiéndose a la voluntad de Dios.

Para que pueda recibir todos los beneficios que Dios desea darle, usted debe estar de acuerdo con que Él es un Dios bueno. Debe creer que la voluntad de Dios para usted es la salud, no la enfermedad; la prosperidad, no la pobreza; la felicidad, no la tristeza, cien por ciento del tiempo. El Salmo 103 es suficiente para probar que eso es cierto. Pero si no es suficiente para convencerlo, también hay muchos otros salmos. Uno de los mejores versículos conocidos es el Salmo136:1 que dice: "Alabad a Jehová, porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia".

Si las tradiciones religiosas le han privado de la bondad de Dios, si le han enseñado que Él permite dificultades en la vida para enseñarle algo, empiece hoy a deshacerse de esas tradiciones y reemplácelas con la verdad.


Lea la Biblia y deje que Dios mismo le diga por medio de su Palabra que Él es el Dios que lo sana (Éxodo 15:26). Escudriñe las Escrituras y vea por sí mismo la verdad de que Dios es misericordioso (Salmo 86:5); bondadoso (Jeremías 9:24) y compasivo (Salmo 145:8).

Deshágase de las dudas y abra su corazón para recibir la verdad acerca de su Padre celestial. Es lo único que podrá hacerle verdaderamente libre. Salmo 89:1-28